jueves, 30 de julio de 2009

Carta de reclamación de algo necesario, independencia.
Etiquetas: Vida.
martes, 28 de julio de 2009
viernes, 24 de julio de 2009

Cómo comenzar, cómo expresar todo lo que siento hacia ti, cómo dar las gracias por todo lo que me has prestado, y regalado. Tú y sólo tú, eres una de las tres personas que forman parte de mí, porque sin ti no sería como soy, y llegados a estas alturas, sin ti yo sinceramente, pierdo mi vida. Mi corazón no tiene lugar para nadie si ese alguien no eres tú. Soy una persona que coge cariño bastante rápido, y odio pensar que la gente no es buena sin antes conocerla, pero lo que no hago con facilidad, es querer. Tampoco lo demuestro como debería, pero espero que seas consciente de que te quiero. Nadie jamás me ha considerado en serio tanto como tú. Para ti he sido muchas cosas excepto niña, siempre me has considerado como alguien capaz de razonar y comprender, dentro de mis posibilidades, como alguien más avanzado en edad. Una persona no puede guiar, crecer, vivir sin alguien que esté a su lado, que le muestre los secretos más valiosos de la sociedad, de los sentimientos y del afecto propio humano. No dudo que por ser tú esa persona de la cual se precisa la que me ha tocado, doy gracias todos los días al responsable en distribuir la suerte de las personas, eres la razón por la cual no siento envidia, ni rencor, porque me has dado la vida, y sin ella no habría podido aprender a vivirla, claramente y no me cabe duda de ello, sin ti jamás habría podido sentirme orgullosa de poder escribir estas sinceras palabras y que pueda dictártelas, no creo que nadie más se las merezca, no exactamente las mismas, nadie se las merece más que tú. Nunca has sido mi amigo, siempre has mantenido tu posición, lo cual es lo correcto, ya que, si nos considerásemos amigos, se perdería parcialmente el respeto que te tengo y por completo el misterio de una relación tan intensa. Espero que comprendas que este blog en el que expreso mis sentimientos es una parte de mí, en él me muestro tal y como soy, y sólo en él soy yo misma; y es por eso por lo que quería tenerte aquí conmigo, quiero que estés presente en todo lo que tenga que ver conmigo, porque me valoras como soy, y para ello tengo que intentar mostrarte mi interior con el objetivo de ser explorado por tu curiosidad.
Etiquetas: Vida.
jueves, 23 de julio de 2009
Hoy, ha sido un día especial, sin más. Hoy el mundo se ha puesto de mi parte, y ahora la suerte está echada. Ella decidirá si esta sensación continuará, o si, por el contrario, entrará en juego una condena, tomando cartas en el asunto. Reitero, especial. Hoy, un ser de escasa edad y abundante vida, ha decidido prestarme compañía en una de mis noches ocultas en la penumbra de mi peculiar hábitat, al que se le hace llamar, mi cuarto. Ha decidido escuchar mis reclamos ante la desesperación de sentirme alagada por el afecto que dicha persona muestra, en numerosas ocasiones, hacia mí. Probablemente nadie me conozca como ella lo hace. Probablemente solo ella me vea como un imponente ejemplo a seguir, abrigándome a adelantar mi responsabilidad para asegurar su futuro, y es que quizás detrás de la particular apariencia arisca y tímida que muestra, se halle un alma insegura que precisa de una sólida barandilla como ayuda para conseguir avanzar en la escalera que su vida ofrece. Ella duerme, se puede permitir ese lujo deseado por muchos entre los cuales me incluyo. Yo la observo, descubro la ignorancia hacia lo que ocurre a su alrededor, apenas se inmuta, sencillamente se limita a centrarse en descansar, claro, qué otra cosa puede hacer, vive sin a penas disgustos, sin a penas preocupación. La envidia (sana, por supuesto) me corroe, mientras me aferro a mi última esperanza y me sumerjo en la búsqueda de mi, ya dada por perdida, inocencia. No para mi sorpresa, yace sin vida en el último rincón imaginable de mis propios adentros, muerta, perdida. Dejé marcharse a lo que cada día hecho de menos al comprobar la felicidad que provoca el simple hecho de no conocer lo que no te hará dormir como deseas. Podría estar feliz, ya que desde un cierto punto de vista se pude considerar el hecho de perder la inocencia como una bienvenida a la madurez como persona. Pero, me temo, no es mi punto de vista ése. Según considero, es posible alcanzar la madurez, ignorando el dolor que, a su vez, produce temor, causante de inmadurez. Desde mi opinión, se debe estar, y lo estoy, feliz en mi caso, por rodearme de personas que están dispuestos a cederte por unos segundos algo de su inocencia, parte de su vida; a pesar de ser conscientes, de que cada día pierde vida.
Etiquetas: Vida.
domingo, 19 de julio de 2009
Tocada y hundida. No puedo creer que después de todo este tiempo, sigo llorando, sigo pensando en todo lo perdido. Y es que si bien mi forma de ser puede superar el estar sola, ahora me está poniendo a prueba. Es tanta la impotencia de no saber qué tengo que decir para defenderme, porque ni siquiera sé de qué se me acusa. Desconozco la causa por la cual no tengo a nadie que me llame de vez en cuando para charlar, para hablar sobre cómo estoy y cómo me siento. No tengo a nadie que me ayude y me muestre cuándo me he equivocado. A nadie que me dé un abrazo cuando más lo necesito, o que me diga que lo estoy haciendo bien cuando verdaderamente sea así. Antes lo tenía todo, te tenía a ti para hablar cuando lo necesitaba, prometimos que nos lo contaríamos todo; lo siento, pero es que no sé qué fue lo que hice mal para que me dejaras atrás, sin más, es que no sé si puede existir algún motivo para perderte, para que me demuestres que no quieres saber nada más de mí; esa parte de la vida me era desconocida, supongo que he de acostumbrarme a no aferrarme a nada que no tenga garantías porque cualquier día puede dejar de saludarte como hacía de costumbre. Yo no pedía nada más que continuar como siempre, pero al parecer demostré intenciones diferentes. Eras un lujo que pude permitirme, siempre me consideré inferior a ti, nunca te subestimé; pero de todas formas lo siento, sea lo que sea lo que tengas que perdonarme, lo siento.
Etiquetas: Desolación.
lunes, 13 de julio de 2009
.jpg)
Olvídalo, olvida todo lo que tenga que ver conmigo, no quiero formar parte de tu vida, no quiero que nadie me recuerde, que nadie sienta que existo. Deseo ser invisible, pasar inadvertida, y vivir mi vida sola. Parecerá extraño, pensareis que estoy loca, pero sólo yo entiendo mi locura, y solo yo entiendo todo lo que quiero decir y no puedo, porque si hablase lo conseguiría el propósito de alejarme de vuestro recuerdo. Estaréis mejor sin mí, ya lo estáis ahora. Desterrad las imágenes que en las que yo aparezca, desterradlas de la memoria, y obligadlas a permanecer el resto de su vida en el fondo de un cajón donde creen su mundo con sus propios gustos, y la característica soledad que a la que pertenezco. Tal vez me explico mal, tal vez no doy a entender lo que me gustaría y hago que malinterpretéis mis palabras, convirtiéndolas en correctas. Dado que existe la posilibidad de que el problema sea yo, de que no esté diseñada para demostrar lo que siento, para encontrar las palabras adecuadas en el instante necesario, ya que existe esa posibilidad y que ha anulado el resto de posibilidades, me auto excluyo voluntariamente. Quizás penséis que no es justo para mi persona, que es antinatural; pero es mi vida, y ha de quedar claro que aquí la que sufre las consecuencias de que juguéis con ella, soy sólo yo. Sueño con ir a clase con una carpeta entre los brazos, atender, y salir de allí lo antes posible para dejar de ver lo fantástica que es la gente cuando todo les sale a pedir de boca. Yo sueño con eso, no me veo acompañada en el futuro, ni siquiera me veo con hijos, me veo con un piso, un pequeño coche, una carrera, y un viaje cada agosto en el que sólo yo decida la ruta, y del que no regresar jamás. Ha llegado la hora de soñar por mí misma, y ver la vida del modo en que la vería Yanira Jiménez Cobo. La vida no se saborea con colorantes y "potenciadores del sabor" mezclados en la receta, que impiden que veas la cara amarga con toques dulces. Estoy diseñada para que nadie mande sobre mi opinión, para que nadie se atreva a manipular mis intenciones.
miércoles, 1 de julio de 2009

Lo di todo. Lo siento, pues no puedo pronunciar con coherencia cualquier otra cosa que se asemeje más a una expresión completa. Perdoné, y tras hacerlo me preocupé porque todo fuera como antes, aguanté las malas miradas, los comentarios que todo eso pudo llevar en su momento. Todo era, fue, perfecto; me consideraba como algo más, como una pequeña parte de todos, estábamos unidos; todo eso se rompió, la causa, no obtuve la explicación que buscaba, y tras esa importante explicación que yo era capaz de necesitar, sucedieron otras muchas, no puedo explicar la reacción de los que consideraba parte de mí, como tampoco puedo explicar esa falta de preocupación. Nada era lo que a mi impresión parecía. Estaba equivocada, todo el cielo prometido fue sólo eso, una promesa. Recuerdo cuando dijimos: nunca más. No estaba dispuesta a que cometiéramos el mismo error una y otra vez, demasiada esperanza la que tuve, demasiado mi todo regalado a los que erais mi todo. Sólo me queda mi propia compañía, siempre existirá la posibilidad de alquilar una buena peli que te haga llorar, para poder desahogarte poniendo como excusa la emoción del film y mantener tu orgullo a flote; siempre me quedará esa posibilidad a mí, tú no la necesitas; ya lo tienes todo, te lo regalé.
Etiquetas: Desolación.






