miércoles, 16 de marzo de 2011

Lo siento

Sé que no puedo pedirte nada en absoluto, sé que no doy nada. Pero permíteme el lujo de hacerte saber que muero por intentarlo. No soy capaz. Puedo ser estúpida para después pagarlo conmigo misma, ¿por qué? ¿Por qué es así? Lo merezco, pero tú no, nadie a mi alrededor puede merecer soportar cómo no logro entenderme. 
Lo siento, perdóname, perdóname porque caigo sin motivo, porque toco con los dedos algo inexistente, porque revivo la injusticia a medida que considero que pueden hacerme daño. Soy egoísta y me odio por eso. 
Qué puedo decir, si no es un lo siento desconsolado por ser como soy. Sé que de nuevo lo estoy haciendo, de nuevo me estoy clavando cada tontería que a lo máximo que debería aspirar es a ser ignorada. No mereces que me cruce en tu camino, no mereces pagar que no venza los miedos, no te pido nada porque no te doy nada, perdóname por pensar que podría ser capaz, perdóname por confiar en la desaparición de esta idiotez, perdóname por pensar que podría llegar a ser alguien importante para alguien que ya es lo suficientemente importante para mí. 
Perdóname porque no puedo decir otra cosa que no sea perdón, porque necesito algo que, por creer tan importante, repelo.

lunes, 14 de marzo de 2011

1.13.16.19

Enamórate. El corazón no da para tanto, vive por y para alguien a quien puedas darle lo que no eres capaz de darte a ti mismo, vuélvete egoísta porque los demás lo harán contigo. Vive por y para alguien mientras el resto de corazones soportan que hayas elegido.
El corazón no da para tanto, se enamora, se olvida de que hay algo más existiendo. Sólo aquellos que lo asimilen como felicidad serán los que, a pesar de drogarte de egoísmo, permanezcan, puesto que tu egoísmo les proporciona parte de algo que quizás ellos no tienen, o que quizás sí, y simplemente esa felicidad les llegue por que lo sienten.
Enamórate. Al final sólo quedas tú y tu corazón. El corazón de cada uno se va con él, dale todo lo que necesita para sentir que ha tenido suerte en el vaivén que tiene por vida.
No puedes controlar lo que no te pertenece, cada lágrima que caiga dolerá el doble. Pero, insisto, enamórate porque algún día llegará lo que mereces y, para entonces, tendrás que estar acostumbrado a amar como se debe.
Es complicado, nadie logrará entenderlo jamás. Así que no intentes un imposible para caerte sin necesidad, enamórate y, si te caes, que sea por un motivo tal como enamorarse.

;;