sábado, 26 de diciembre de 2009


Idos dejadme en paz. Si ello supone dejar de arruinaros la vida, dejadme. No quiero torturarme más a menudo que vuestras palabras se deslizan preparadas a ser procesadas por mi atolondrado cerebro. Me he cansado de ser siempre yo. Me he cansado de tener un motivo y seguir a delante, siempre pensé que esto es bonito, pero esa idea, ¿qué ocurrió? ¿No os gustó? Es que no tengo la suficiente capacidad como para salir del cascarón, es que soy discapacitada en el ámbito de la sociedad, os necesito siempre detrás; NO. Estoy cansada, una vez más, y una vez más tenéis algo que ver en esto. Hasta cuándo me aferraréis con tanta fuerza, hasta cuándo me tendréis como inútil. Si pudiera marcharme no lo dudaría, ¿seguiréis tratándome siempre así, o esto solo es temporal? ¿Seguiré encerrada leyendo, estudiando hasta que por fin sea una amargada pero un alto lugar en el mundo? Siempre seré inferior, siempre. Nunca estaré a la altura, nunca llegaré a la línea que otras tantas ya han llegado, ¿me equivoco? Qué más da si lo hago, qué más da si me caigo, nunca será mi problema, siempre querréis que sea también vuestro, no, esta es mi vida, esta soy yo, y no tengo nada que ver con vosotros en demasiadas cosas. Si fallo, es mi fallo, si acierto, es mi acierto; siempre, ya habéis hecho lo que debíais, ahora me toca a mí. No podéis ofrecerme un caramelo y después quitármelo; olvido el placer de vivir, olvido las ganas de querer descubrir, olvido cómo aferrarme a una vida que ni siquiera tolero. Olvido el sentir como se inundan mis ojos, siendo por felicidad. Prefiero no tener nada, prefiero vivir vacía si el hecho de tener algo supone que después me lo echéis en cara, si tengo que pasar un mal trago porque me deis cuanto queráis, no me lo deis, no me estáis haciendo ningún favor, solo me demostráis, lo que prefiero no experimentar, nunca.

Dicen que la vida es bella, hasta que otros intentan vivir la tuya.

0 Comments:

Post a Comment